Pepita

Hace muchos años, en tiempos muy remotos nació una mariquita llamada Pepita. Pepita era muy soñadora y le gustaba la libertad.

Por aquellas épocas las mariquitas no sabían que podían volar.

Pepita pasaba el día paseando por el bosque, con sus amigas, se subían por las flores y muchas veces se tumbaban en una de ellas mirando al cielo.

Pepita tenía una ilusión, poder volar. Pero cuando se lo contaba a sus amigas, estas la decían:

-¡Pero como vas a volar!, las mariquitas no podemos volar.

Pero Pepita seguía soñando con ello.pepita002

Una mañana en la que Pepita iba paseando por el bosque se encontró con un gusano, al que conocía de vista, y vio como este se convertía en capullo. Pepita se quedó sorprendida, y no dijo nada, pero todas las mañanas iba a ver qué había pasado con ese capullo. Un día cuando lo estaba observando vio cómo se abría y se convertía en mariposa. Al ver sus alas Pepita preguntó:

  • ¿Cómo has hecho eso?, yo te conocía antes como gusano y ahora puedes volar, yo también quiero volar, pero como soy una mariquita, todos me dicen que no puedo.
  • Claro que puedes volar, respondió la mariposa. Quizás tus alas no sean iguales a las mías, pero todas las mariquitas tenéis alas aunque nunca os hayáis dado cuenta.

Entonces Pepita se sorprendió, y empezó a levantar su caparazón, del que salieron dos alas. Pepita se puso muy contenta y enseguida alzó el vuelo.

Sus amigas al verlo que quedaron sorprendidas y empezaron a darse cuenta de que también podían volar y por eso hoy en día vemos a las mariquitas volar.