Noe

Esta es la historia de un niño llamado Noé. Noé es un niño con una sensibilidad especial. Siente lo mismo que siente la tierra cuando otras personas la hacen daño con sus actos.

Los que hace un tiempo conocían a Noé habían notado que cada vez se sentía más preocupado, por qué según decía la tierra estaba herida. Los ríos y mares estaban contaminados, cada vez había menos plantas y animales, el hielo de los polos se estaba acabando…

Noé le contaba lo que sentía a otras personas pero nadie lo escuchaba. Todos estaban demasiado ocupados en sus cosas como para preocuparse por la tierra. Ninguno excepto Noé se daba cuenta de que si tenemos vida es gracias a ella.

Un día Noé salió a pasear por el bosque y observó como la tierra estaba seca, apenas había crecido vegetación y el que antes era un gran rio ahora era un pequeño reguero. Donde antes había grandes árboles ahora había edificios vacíos.

Noé decidió que tenía que hacer algo. Entonces cortó el rio, con unos palos, por lo que ya no llegaba agua a la ciudad, guardó a los pájaros en una jaula grande y tapo los árboles.

De repente la gente de la ciudad se vio sin agua en sus casas rodeada de insectos que antes se comían los pájaros y apenas podían respirar ya           que no les llegaba el oxígeno de los árboles.

La gente se asustó mucho y como todos sabían que Noé sentía como la tierra le fueron a preguntar. Noé respondió:

  • No nos damos cuenta pero estamos destrozando nuestro planeta. Plantas y animales sufren las consecuencias.

Después Noé destapó el rio y liberó a los pájaros y las plantas.

El mensaje de Noé recorrió el mundo entero y la gente empezó a darse cuenta que somos uno con la naturaleza.