La Tierra

Esta es una historia de hace mucho tiempo, del principio de los tiempos, cuando la tierra no existía y el sol y la luna eran uno. Siempre estaban juntos, de hecho la noche y el día no existía ya que al estar juntos no se veía ni a uno ni a otro. El sol no nos bañaba con su luz ni la luna nos mostraba su resplandor.

Un día el sol encontró un trabajo, el de crear el día. Por su parte la luna encontró otro, el de crear la noche. Debido a los horarios que tenían muy pocas veces el sol y la luna coincidían, sólo en los eclipses. Uno de estos días crearon a la tierra.

La tierra estaba muy contenta porque el sol y la luna la querían mucho, de hecho la llenaron de vida. Pero debido a sus largos trabajos el sol y la luna cada vez se veían menos aunque a la tierra seguían queriéndola mucho.

El sol se lo demostraba dándola luz y calor y haciendo que las plantas la suministraran oxígeno.

La luna por su parte, regulaba las mareas y hacia que los grillos y las aves nocturnas entonaran sus mejores cánticos para ayudarla a descansar.

Como el sol y la luna se habían distanciado tanto, ya que debido a sus trabajos apenas podían verse, llegaron a un acuerdo. Los dos cuidarían a la tierra, y la visitarían todos los días, así ella en todo momento sabría que la querían y de vez en cuando el sol y la luna formaran un eclipse para ayudar a su hija la tierra.